II. ¿Omega 3 y Omega 6?

El sábado compartí con vosotros la primera parte de esta entrada: I. ¿Omega 3 y Omega 6?, así como su anexo sobre Algas, fuente de Omega 3. El caso es que os dije que esta segunda parte la tendríais para ayer domingo y no fue así porque no recordé ni que era sábado ni que el “mañana” era domingo. No sé ni en qué día vivo, sorry!.

En la primera parte de este artículo, nos quedábamos con que había que tener especial cuidado con las recomendaciones sobre el consumo de pescado en todas sus formas (aceite, etc.), por ser una fuente rica en omega 3, dado que estos animales recogen todas las toxinas que se encuentran en el mar y que nosotros almacenamos en nuestro hígado. Éstas son: dioxinas, mercurio, otros metales pesados como el plomo, catnio o, incluso, arsénico.

Comentamos que, si estos animales proceden de piscifactoria y se les han tratado con hormonas, antibióticos y piensos que ya venían siendo transgénicos y que, a su vez, se habían cultivado con pesticidas, pues ese Omega 3 tan tan bueno que intentábamos conseguir, resulta no ser una maravilla. Y, pusimos sobre la mesa la alternativa de las algas como una muy buena fuente de proteínas, fibra y omega 3; publicando el anexo sobre éstas.

Además de todo esto, es conveniente que huyamos de los radicales libres como el tabaco, el humo de los coches y ciudades especialmente contaminadas, así como el consumo excesivo de ácidos grasos saturados que provengan de otros productos como la carne, los lácteos y los huevos.

Y sí, cuando escribo todo esto soy consciente de que es muy difícil tomar esas decisiones o llevarlas a la práctica… Aún así, cuando digo difícil y expreso esto, soy consciente de que ES POSIBLE y que si te lo propones…, sí, tú…, puedes conseguirlo.

Nos podemos ayudar de algunos antioxidantes como la Vitamina C, el ginkgo biloba, o el ácido alfalicoipo. De esta forma, tendremos un organismo capaz de hacer la conversión del ALA (ácido alfalinolénico) al DHA (ácido docosaesanoico).

El ginkgo biloba es una planta natural de la China que ayuda a la circulación de la sangre a nivel de cabeza, esto es, de cuello hacia arriba. Combinada con Omega 3, aumenta la concentración, la memoria, etc.

La conversión ALA-DHA se produce muy despacio a través de una enzima que tenemos en el organismo y que se llama desaturasa. Lo sé, son muchos nombres raros…, cuando estaba estudiando pensaba lo mismo. Bien, esta enzima puede estar en déficit de forma congénita, aunque también el estrés y otras patologías como la diabetes, la obesidad -sobre todo cuando la obesidad está asociada al consumo de dulces y grasas saturadas-, pueden (incluso el consumo de medicamentos como el Ibuprofeno), producir que esta enzima no se segregue en cantidades suficientes. Por lo tanto, no se produce la conversión del ácido alfalinolénico (ALA, fuente vegetal del Omega 3), al EPA o DHA (fuente animal de w3), que es cuando realmente lo hemos integrado en nuestro organismo.

¿Dónde podemos encontrar Omega 3?

Podemos hallar Omega 3 en semillas como la Chía, con un 58-60% de aceite rico en w3 tipo ALA; en la semilla Salvia Esclarea, cuyo aceite también contienen entre el 50 y el 60% de ácido graso w3 tipo ALA y, tanto la Chía como la Esclarea tienen antioxidantes, vitamina E, que protegerán de que este ácido graso se oxide. Por lo tanto, son unas fuentes súper ricas  y buenas para los veganos y vegetarianos, así como en general.

También podemos encontrarlas en las semillas de lino; las semillas de cáñamo, con una proporción perfecta la de estas últimas de 3:1 (3 referente al ácido graso Omega 3 respecto a 1 de w6); en las semillas de calabaza; en el aguacate; el polen de abeja; en una variedad de cacahuete peruano el cual sé que existe pero no sé muy bien cómo se escribe su nombre…, “Sasacheí”, con un 42%. En cuanto a las nueces…, no nos resultan muy útiles porque, además de tener w3, son mucho más ricas en w6.

Algunas fuentes de Omega 3 pueden contener otros ácidos grasos, como el Omega 6.

En estos casos, cuanto mayor sea la absorción de Omega 3, mejor.

¿Qué tiene el Omega 3 que tanto nos interesa?

  • Fluidifica la sangre
  • Tiene una acción hipotensora y vasodilatadora
  • Inhibe la agregación plaquetaria
  • Disminuyen el colesterol y los triglicéridos
  • Contrarresta el efecto de las prostaglandinas PG1 y, sobre todo, PPG2, ricas en ácido araquidónico, generador de inflamación crónica

Por tanto, son muy interesantes en casos como la enfermedad de Chron o la colitis ulcerosa.

Así que, para sintetizar, el Omega 3 nos interesa tanto porque es una solución NATURAL para la inflamación: enfermedad de Chron; inflamación de tipo intestinal; artritis, que consiste en la inflamación de las articulaciones, crónica; el síndrome pre-menstrual; colesterol elevado; alergias; dermatitis; eccemas o psoriasis; un estado de ánimo depresivo; y para la prevención y tratamiento del cáncer.

El cáncer, al final, es una intoxicación de las células. Si tenemos buenas condiciones las membranas celulares, los tóxicos no podrán entrar…, tendremos una barrera que impide que los tóxicos entren y enfermen a las células.

Así mismo, tal como estoy leyendo en algunas investigaciones, no sólo el omega 3 es efectivo, luego vemos que todo lo que actúa en sinergia con algo específico en que nos enfocamos, también está muy relacionado. Hablo de la Vitamina C, la cual se ha comprobado que tiene efectos muy positivos sobre el tratamiento del cáncer y, al ser una vitamina hidrosoluble, la desechamos por la orina, el sudor, el aliento, etc.; por lo que no hay riesgo de intoxicación. Cuando hablamos de la vitamina C y estas propiedades con respecto al cáncer, la enfermedad quizá más temida del siglo XXI, sólo se consiguen con dosis ultra elevadas de esta vitamina, tipo 12.000 mg al día, o algo así, si no recuerdo mal. Ahora sí, siempre con la revisión de uno o varios profesionales, para mantener un control.

Al igual que esto, podríamos hablar de las plantas medicinales. De algunas ya sabemos que tienen muy buenas propiedades y que, por creencias de cuando éramos pequeños y nos lo decían, por poner un ejemplo…,  algunos nos poníamos con un paño en la cabeza esnifando el vapor del tomillo hervido para poder respirar mejor. No llegamos a concebir el poder de las plantas naturales a menos que quizá lo hayamos escuchado de alguna figura de referencia en nuestra infancia. Otras personas, en cambio, son totalmente libres desde esa etapa y recogen la información de cualquier vía que les interesa, aunque no suele ser el caso, hablando de forma general.

Con esto quiero decir que, igual que en la vida las cosas no salen como nos esperamos o quedamos quizá decepcionados porque una persona no es la que pensábamos que sería (porque no es lo que queríamos que fuese); igual sucede con lo que pensamos que hacemos bien o creemos que está bien y no existe salida ni más opción que esa…, hasta que topamos (si es que lo hacemos), con algo que nos abre los ojos: una circunstancia, situación, etc.; topamos con todo un universo paralelo de opciones y alternativas favorables y beneficiosas para nosotros y nuestra salud. Este universo de opciones digamos que son las plantas medicinales y la nutrición como medicina. Cuando despejamos todas las trabas que nos ponemos, todas las resistencias a los cambios, es cuando alcanzamos el conocimiento y, por tanto, el poder. Poder visto como algo que nos completa, como sabiduría y no como banalidad.

No hay algo más natural que una planta…, igual que puede darte la vida te la puede quitar. No hay creencia más grande y más visible que la de una planta, creciendo como nosotros, iluminándose y abriéndose a la luz del Sol, aportándonos lo mejor y lo máximo de ella. Como nuestros referentes, sólo que estos últimos hablan, y lo hacen con respecto al crecimiento que tuvieron y aprendizaje de y por sus antepasados. Algo que me recuerda mucho a los rumores…, el final puede estar algo distorsionado. La planta, por lo contrario, no. Es lo que es, aporta lo que aporta, y punto.

Espero que os sea útil esta información, así como mis reflexiones. Cada día leo y estudio más en pro a un equilibrio, a una sostenibilidad, en pro a ningún tipo de ansiedad ni compulsividad de forma inmediata o a la larga, sino en pro a tranquilidad, serenidad, paz, y armonía. Todo esto por mis experiencias personales y por la relación que sé que existe (en primera persona), entre emociones y la alimentación, y las distintas maneras que hay de nutrir a nuestro cuerpo y nuestra mente. Todo va ligado, somos un engranaje.

Os deseo un muy buen comienzo de semana. ¡Disfrutad del día tan precioso que hay por delante!.

 

Un abrazo INMENSO <3,

~ Ayleen C. Safarian

 


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